miércoles, 6 de julio de 2016

Cambia conmigo





Vas a cambiar, vas a mirarte en el espejo y no reconocerte.
Reconócelo, te estás cansando, necesitas verte.

Vives de ilusiones e ilusionada piensas que la vida será tal y como tú deseas.
Desea algo que no hayas soñado, desealo fuerte, hasta que lo seas.

Porque si te lo propones, con una cuchara, un océano entero podrías vaciar.
Vacía tus miedos y pregunta todo lo que deseas averiguar.

Corre en círculos, baila sin música y ríete de las malas noticias.
Grita cuando todos se callen y cállate cuando tus palabras no sean propicias.

No va a ser fácil, pero hasta ahora nada lo ha sido
vas a ganar, al fin y al cabo, perder, ya has perdido.

Puedes empezar, puedes tropezar.
Puedes temblar y puedes llorar.

Inténtalo, una o mil veces,
prueba otra vez, que en el mar hay más peces.

Echa sal a las heridas, muerde un limón,
quédate dormida o toma el timón.

Apaga las luces, acelera el motor,
prueba ver cómo sería tu pelo con color.

Pero no te quedes parada, no pierdas la ilusión,
deja de estar enfadada y encuentra la solución.

Que si no respondes fracasas
si te rindes, de aquí no pasas.

Así que cambia, cambia otra vez, cambia cada día,
cambia de camino, de estación y de compañía.

Cambia sin miedo, que te estoy esperando,
cambia poco a poco, antes ya lo has logrado.
Cambialo todo, cambia cantando,

cambia conmigo, cambia a mi lado.

martes, 15 de marzo de 2016

Aprende inglés fácilmente

A todos nos ha pasado, queremos aprender un idioma pero queremos que no se convierta en un peñazo. ¿Por qué el aprendizaje tiene que se aburrido? Hoy traigo siete trucos perfectos para que te tengas un don de lenguas que dejará a todos impresionados.
Aprender inglés es muy fácil y divertido si sabes cómo hacer, ¿te atreves?
Aquí te dejo mis siete trucos para mejorar tu inglés y pasarlo bien

Mi guía para hablar mejor que la misma Reina de Inglaterra

miércoles, 24 de febrero de 2016

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Persiguiendo destinos que ni siquiera encuentras en mapas, subiendo a coches que llevan a ninguna parte, quedándote sorda con la música o simplemente marearte bailando. La vida está llena de tickets que te transportan a aventuras. A minutos con la cabeza sacada por la ventanilla para volar en tu imaginación.
Y es curioso que siempre me encuentre buscando la adrenalina de la nueva aventura, cuando sin moverme se me presente cada día. No falla, al final aparece el sol una vez más y soy yo la única a la que no le parece suficiente.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Sobre llenar el florero


Se acercan mis días favoritos donde esa camiseta perfecta para el verano no queda bien con una chaqueta encima y tienes que renunciar a la manga corta de noche. Noto cómo llegan las veladas que no me apetecen dormir sola y sin embargo aún no les he puesto remedio. Mi pulso se acelera pensando que quizás, por capricho del destino, esta vez pueda haber suerte. Que llevo mucho tiempo sujetando un corazón que se ha vuelto gris y suspira por recuperar el color. Y sé que suena patético querer que te quieran, pero al final todo se resume en que necesito confiar en alguien de una vez por todas. Porque si me van a hacer daño, por lo menos que sea por voluntad propia.
Me apetece verte y que me tiemblen las rodillas, preguntarme todos los días si esta vez coincidiré contigo, frustrarme por no despedirme o simplemente no subir al mismo tren.
Y supongo que estas cosas nunca se curan, que mis ganas de escaparme una noche para estar contigo cinco minutos se quedarán en mis pies. Fastidia saber que no soy tan valiente como creía y tú sigues tan borroso como hasta ahora. Dicen que los hombres ya no dan pasos por miedo al rechazo, que las chicas guapas tenemos ese poder y sin embargo, nosotras estamos deseando llenar floreros de recuerdos.

Lléname, de risas, de abrazos, de miradas, de chispas, de cosquillas, de flores, de películas, de canciones, de besos robados, de bailes torpes, de cenas improvisadas, de conversaciones hasta el amanecer, de lágrimas, también, alguna tormenta, varios portazos, días aguantando las ganas de hablarte, tuits que piden que vuelvas, reconciliaciones, promesas que después romperemos, sábanas arrugadas, ronquidos, desayunos y vuelta a empezar.

Simplemente lléname el florero, llena ese hueco que me ha quedado, llena mis oídos con mi nombre, que no me apetece cansarme. Una noche loca la puede tener cualquiera, podemos alargarla unos meses, que mi cuarto es demasiado blanco.