domingo, 18 de febrero de 2018

Ojalá



Ojalá no equivocarme, ojalá no llorar por nada, ni por nadie,
ojalá reír en voz alta, ojalá tomar sólo buenas decisiones,
ojalá adelgazar, ojalá pasar menos tiempo en el móvil,
ojalá viajar mucho, ojalá aprender algo nuevo,
ojalá hacer muchas fotos, ojalá organizarlo todo más
ojalá ahorrar, ojalá no perder a nadie
ojalá me llame, ojalá me quiera...

Ojalá te equivoques, ojalá llores por nada y por alguien,
ojalá te quedes en silencio, ojalá tomes malas decisiones,
ojalá engordes sin que te importe nada, ojalá pases horas y horas hablando por teléfono con alguien que sí te importa,
ojalá te quedes en casa porque quieres, ojalá recuerdes algo viejo,
ojalá no dependas de la cámara, ojalá improvises más
ojalá te gastes el dinero, ojalá pierdas sólo lo que no necesitas,
ojalá te atrevas, ojalá te quieras

miércoles, 31 de enero de 2018

Estoy obsesionada con OT

No le pilla de nuevas a nadie esto si me sigue un poco en redes sociales, Operación Triunfo ha absorbido mi vida y yo estoy buscando las otras seis para dárselas también.

Llevaba tiempo queriendo compartir mis triunfitos favoritos, momentos, comentarios e incluso alguna cover con vosotos, así que mejor ahora que queda menos de una semana que cuando fuese demasiado tarde.

Y por cierto, creo que queda implícito, pero AMAIA DE ESPAÑA GANADORA DE OT

Os dejo el vídeo por si no lo habéis visto

7 golpes de teclado

Esta sección, como tantas cosas de mi blog, era la que más me gustaba hacer en su día, mi pequeño diario y update de vida. Así que todo lo bueno debe continuar, qué mejor que empezar con esto.




- Estoy ordenando todo porque intuyo que se aproxima caos

- Odio mi universidad, capítulo mil

- Pa mala yo

- Quiero dinero para ropa bonita

- Debería aprender a desayunar bien

- Tengo tantas ganas de hacer mil cosas que me da miedo hasta a mí

- Mi aloe vera necesita una buena maceta

domingo, 21 de enero de 2018

Domingos

Creo que no hay mejor momento para empezar reinicios que un domingo y este 21 en particular ha venido fuerte, con varios días haciendo de redobles he intentado ponerme manos a la obra, o al teclado, viendo qué quiero y qué no, cuántos días necesito para reubicarme y qué camino escoger.


Lo más importante, todo el rato quiero estar sola, en serio, cada vez soy más ególatra, ermitaña y petarda, pero mi cabeza se empeña en que aislada estoy mejor, afortunadamente no he decidido tanto, pero os prometo que soy mi mayor fan o mi mejor mejor amiga, no tengo claro el rol.

El caso es que he desconectado de OT incluso, aunque ayer en un bar pensase "esa lleva el jersey de Amaia", creedme, apagar el 24h. es todo un logro.

Necesito apagar muchas inseguridades, encender los "NO", vender mis ganas de llorar y comprar comida, de verdad, mi nevera no podría estar más vacía.

Creo estar haciéndome una terapia, de esas raras donde tus doctores se llaman Netflix, Spotify y el libro que toque. Ya siento si molesto a mis vecinos, pero me importa más bien poco. El caso es que son muchas las duchas de pensar que me estoy dando y sigo sin saber nada, qué asco.

Intento dar señales de vida sin mucho éxito, pues no tengo fotos decentes para instagram, ni nada interesante que contar, todavía.

No sé qué quiero pero lo quiero conseguir, no os hacéis una idea de lo que frustra.

Lo que sí quiero es sacar todos los susurros, gritos y comentarios que tengo dentro. Todavía conservo ese imán que me traía a este blog, así que no está de más probarlo, total, más no podré equivocarme.

lunes, 31 de julio de 2017

Mi rincón secreto



 Tengo un lugar secreto donde escapar, un tesoro, una caja mágica, una máquina de teletransporte, una reliquia.

Tengo un castillo, un castillo abandonado hasta ahora.
Con torres que guardan recuerdos, y piezas que completan mi puzzle.

Mi tubo de escape o mi gasolina para la imaginación, tengo una fortaleza de esas que sólo defienden de malos pensamientos... y atraen los más locos. Donde viajo, tropiezo, pero sobretodo.. sueño

Todas las noches hay un gran baile, iluminado por las estrellas, con o sin toque de queda, para bailar solo... o acompañada.
Hay sorpresas en cada rincón y todos al final encuentran el amor
y no importaba todo lo que había podido pasar durante el día, ni que los caballos paseasen por la cocina, sólo había que dar vueltas hasta que doliesen los pies, observar con brillo en los ojos, reir hasta que doliese la tripa y pararse sólo si era estrictamente necesario.

Hace años pasaba las tardes enteras en mi castillo, pero con el tiempo dejé que cogiese polvo, dejé de inventar historias mágicas y empecé a creer que los mayores tenían razón, mi niña interior se quedó con él, le obligaron a marcharse porque su mundo ya no era infantil como ella
Eché de menos a ese pequeño rincón, donde todo, por imposible que fuese, era posible, donde los finales felices siempre llegaban.

Y con 23 años, a mi manera, lo demostré... porque volví yo